"Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar".

Charles Baudelaire

30.9.07

LA MIRADA, CORDÓN UMBILICAL DEL PENSAMIENTO. jj.solana

SER

Tus senos penetran
la atmósfera de mis manos
están vivos
hambrientos de contacto
esperan el molde del deseo.

Tu vientre abismo iluminado
estrella perdida en un espacio
destrucción
los instinto masculinos
resucitan.

Sonrisa
reflejo del clítoris crucificado
colores del infierno
gesto indecente del amor
forma crónica que lacera.

Miradas en tus ojos
llanto del orgasmo
plástica el alma se transforma
en intimidad.

profundidad del pensamiento
retrato del cuerpo desnudo.


Oscuro el viento que te eleva
entre los sueños
tus quejidos eróticos
se desvelan

Cuerpo de universo
muerte excitada
labios internos que devoran
la materia inconsciente
de mi sexo
del arcoiris.

jj.solana

26.9.07

El pasaje del destino,

Se despierta el cuerpo, en medio de un abismo circular, avanza con su respiración. El sueño transporta su alma, fuera del laberinto humano. El alma inicia la extracción de todas las pasiones corporales, se efectúa el hurto del estado profundo del cuerpo. El alma se ausenta en la mirada, el cuerpo muere, y vuelve a dormir el sueño.

jj.solana

22.9.07

LA SIMETRÍA DEL DOLOR NOS EXCITA, SU CUERPO PERFECTO NOS INCITA AL COITO. jj.solana

19.9.07

EL AMOR

El contacto, medio preciso para degenerar la forma, la textura, y el aroma del amor.

El amor. Voz sólida con sudoración erótica, liberada por los poros del placer. se compone de partículas que emanan del deseo, esta sensación patológica, se libera en el interior, causando el desorden emocional de la razón, y la creación de la locura sexual.

El dolor, epidermis del amor. Moléculas desnudas suspendidas en la atmósfera del cuerpo, y del espíritu, donde se origina el contagio viral de la seducción, esta metástasis invade el sistema moral del pensamiento, y los órganos vitales del alma.

La respiración, extractor que depura la imagen gaseosa del amor, oxigenando los ductos hormonales de la conciencia, encarnando al instinto a la reacción.

El amor es un momento en el tiempo corporal. jj.solana

18.9.07

CONTACTO

En el pensamientos habitan demonios femeninos. Corren por nuestras neuronas, las desnudan, hurtan la conciencia, filtrando detalles estériles del instinto. Con pasos filosos agrietan la base sensible de la razón, la excitan. Estos reflejos son dejados por la desconexión del placer, que sin ritmo natural, desarman al pensamiento en piezas eróticas. Los cuerpos de las féminas, ocupan el lugar de la moral, perforan lentamente la textura de la idea, hasta exprimirle sus genitales y extraer las imágenes intimas. Esos demonios femeninos son liberados sigilosamente por nuestros miedos, deseos, tentaciones. Esas sombras ácidas nos acosan eternamente, son adheridos a nuestro ser, por el canal longevo de los genes espirituales, y genéticos. Las trampas del pensamiento capturan los sexos perdidos, liberados por las féminas, que intentan lacerar con sueños, el blindaje del alma. El fluido agrio del contacto desata la peste sensual. El subsuelo del pensamiento se tiñen demonios sexuales, estos rostros se ocultan en el cuerpo del pensamiento, del espíritu, detonando los crímenes del acto, y del movimiento. jj.solana

16.9.07

SOMBRAS

Una sombra de tu cuerpo
lentamente se filtra
tras el sexo fértil
revive, reencarna.

El espacio azul
te refleja
las nubes transparentes
bordan tu cuerpo
lo consumen.

Descalzas tu desnudes
la exilias al deseo
se pierde, sin memoria
el instinto la encuentra
la devora.

Aromas del placer
escapan enloquecidos
en tu piel
forman ilusiones.


Tu alma y el orgasmo
se contemplan
ríen y duermen
donde los sueños
libremente no existen.

jj.solana

OFELIA

I
En las aguas profundas que acunan las estrellas,
blanca y cándida, Ofelia flota como un gran lirio,
flota tan lentamente, recostada en sus velos...
cuando tocan a muerte en el bosque lejano.

Hace ya miles de años que la pálida Ofelia
pasa, fantasma blanco por el gran río negro;
más de mil años ya que su suave locura
murmura su tonada en el aire nocturno.

El viento, cual corola, sus senos acaricia
y despliega, acunado, su velamen azul;
los sauces temblorosos lloran contra sus hombros
y por su frente en sueños, la espadaña se pliega.

Los rizados nenúfares suspiran a su lado,
mientras ella despierta, en el dormido aliso,
un nido del que surge un mínimo temblor...
y un canto, en oros, cae del cielo misterioso.

II
¡Oh tristísima Ofelia, bella como la nieve,
muerta cuando eras niña, llevada por el río!
Y es que los fríos vientos que caen de Noruega
te habían susurrado la adusta libertad.

Y es que un arcano soplo, al blandir tu melena,
en tu mente traspuesta metió voces extrañas;
y es que tu corazón escuchaba el lamento
de la Naturaleza –son de árboles y noches.

Y es que la voz del mar, como inmenso jadeo
rompió tu corazón manso y tierno de niña;
y es que un día de abril, un bello infante pálido,
un loco miserioso, a tus pies se sentó.

Cielo, Amor, Libertad: ¡qué sueño, oh pobre Loca! .
Te fundías en él como nieve en el fuego;
tus visiones, enormes, ahogaban tu palabra.
–Y el terrible Infinito espantó tu ojo azul.

III
Y el poeta nos dice que en la noche estrellada
vienes a recoger las flores que cortaste ,
y que ha visto en el agua, recostada en sus velos,
a la cándida Ofelia flotar, como un gran lis.

ARTHUR RIMBAUD

14.9.07

"SIN LOS ESPEJOS SOMOS DESCONOCIDOS" jj.solana

13.9.07

FRAGMENTOS DE UN ENSAYO

Los fracasos de amor de guillermo shakespeare no incitan a la risa, aunque si al estupor. No tomó sus desdichas como artificios poéticos exclusivamente, porque fueron reales, pero sirvieron a su imaginación en que escapaba, se diluía, el tedio pertinaz de la dolencia. Shakespeare no especuló sobre su cuita, en forma grotesca. Sus sonetos son cantos, no farsas satíricas. "La dama morena" no era una hija espiritual que le hechizo sino la hembra madura que iba a gozar pecadoramente. El sabia que mentía a su juramento, pero lo hacia: era la atracción de un peligro, de un abismo, lo que buscaba; una compensación de delirio a su ambigüedad sexual, una cura insana a su mórbido ser de expiaciones. Moliere aburgueso su pasión, la reprodujo directa e indirectamente, la anticipó y consagró con una especie de deificación insensata, en su escena simplista y monumental. Buscó lo cómico de su naturaleza para incrustarlo en su arte de la moderna comedia; y saco lo cómico de su arte para desvalorar su pobre dolor tranquilo. Había una suerte de sacrificio en esto, en legar a su arte su experiencia; cuando ese arte es suntuoso, como el de Shakespeare, la donación no es tan cara; pero cuando es la risa de si mismo que ofrece a los públicos, entonces se revela, de modo apoteósico, toda la sublimidad de esa alma transida y de este genio alerta.

Por Mateo Solana Y Gutierrez

12.9.07

El AMOR NO SE DESTRUYE, SOLO SE TRANSFORMA. jj. solana

DESAFORTUNADOS

Afortunados los muertos que respiran su propio aliento. Sumergidos en el fondo de la muerte, gozan de compañía femenina. Afortunados los que no ven, y sienten al cuerpo envejecer por el tiempo, ahi, en su pensamiento canival muere la idea de hambre, nutriendo a los parásitos que engendran la razón. Afortunados los que mueren con el dolor, esa sensación exquisita, e inmortal, que recorre el cuerpo vivo, muerto, e inquieto, hasta separar al cuerpo del sexo. Afortunados los que yacen muertos en el polvo, en el excremento de gusanos divinos, donde se transforman las sensaciones desnudas, en el molde de la eternidad. Afortunados los que ya no viven, los que ocultan su inmortalidad en un sueño. jj.solana

10.9.07

LIGADO AL FINAL

En un universo distante. Dos cuerpos transportados por sus almas se liberan del sacrificio del amor. LLegan a un campo extenso, donde las estelas habitan. El cuerpo femenino muestra su inmensa desnudes, cultivada en una galaxia erótica. En su atmósfera transporta el cuerpo masculino, un planeta abstracto, y diminuto.

La dimensión del amor. Un planeta de ilusiones se crea en el infinito.
Los cuerpos descienden de sus almas agitadas, y se dirigen hacia la estrella del placer. Se liberan, desnudos se unen hasta llegar al sueño de las sensaciones. Escapan del transito corporal, rescatando sus sexos de la inercia, del instinto.

Ascienden rumbo al cosmos del dolor, teñido de espejos, y antifaces, el pasado se retrata mostrando la marginación de las pasiones. Sumergen sus pensamientos hacia el frío metálico de las tentaciones, respiran imágenes impresas en recuerdos íntimos, de risas del interior enfermo. Los colores brillantes del pasado cegan, picudos perforan, y extraen los pensamientos líquidos que se engendran en la mirada. Todo es causa, y reacción en el cuerpo frágil, las heridas crecen en el físico, y la conciencia deja cicatrices en la moral, el dolor matemático busca la perfección. El contacto muestras las capas débiles de la energía, donde la abundancia de espíritus estériles, llegan a crucificarse en los cuerpos agonizantes.

El dolor es un delicado fantasma que nos aprecia.
El camino nos indica, un destino.

LLegamos al meteoro donde la muerte fornica las formas divinas. Ese paraíso desconocido, y temido por los vivos. Rocoso llano de encuentros, jardines de almas sonámbulas, y de lunas transparentes. La atracción de su belleza magnética nos sedujo a caminar una circunferencia oscura, donde las puertas se cubrían de arrepentidos esqueletos del pensamiento. suicidas todos penetraban la sabia del temor. Miles de puertas cerradas envejecían, con voces, encarnadas de fe. En las puertas se traslucían rejas de agua, que nos permitían ver los ángeles condenados sin rostros, con sexos. Bellos jardines negros en el interior, semejaban cementerios flotantes. Caminamos hasta perder el cuerpo por el cansancio. Al topar con un muro trasparente, nos detuvimos para apreciar el dialogo del mal, con el bien. Los dos tenían aspecto femenino. Quedamos en un letargo por unos instantes. Justo frente al muro, en el suelo de cristal, se reflejaban ríos de cuerpos en sufrimiento. En las alturas un eco se libera, debíamos regresar a la circunferencia, portando la llave que abre las cadenas de la vida. la frontera se forma en el camino. Seguimos el aliento de la intuición, eliminando las puertas del sueño. Seguimos acompañados por la desesperación, con poco oxigeno en la sombra, resistimos. La puerta tenia que ser abierta antes de que la muerte despertara, y nos condenara al abismo del reflejo. El equilibrio de la muerte se unía lentamente en nuestros movimientos. La llave tomaba vida, y nosotros continuamos esperando, que algún día la puerta se abra, y conozcamos el final de este encuentro. jj.solana

7.9.07

RETRATO DEL PLACER

Un lugar desconocido peligra
una ilusión bélica se crea.

Entre tus muslos
demonios escalan tu piel
cerca del paraíso
se encuentran.

Una sonrisa
pasajera en tu vagina
sumergida en el jugo
en el abismo del tacto
se inquieta, espera.

Tu cuerpo se extingue
en la erección infinita
tierra húmeda estéril
siembras agonía
que refresca.


Se inhala el aliento
tuyo
erótico espíritu
en secciones agonizas
sombras que emergen
de los cuerpos excitados.


Geometría en tu sexo
íntimos detalles ocultas
moderna tu piel
en sueños
cubierta de polos y bellos
infinito pasaje del placer.

Esculpida por la desnudes
te cubres
con sedas carnosas
se tejen movimientos.

Deseos dormidos
raíz orgásmica
gestos sonámbulos
libre descansas.

jj.solana

LA MUERTE SE OCULTA EN LA BOCA, SOLO HAY QUE SONREÍR FRENTE A UN ESPEJO, Y ENCONTRARLA. jj.solana

5.9.07

ABLACIÓN DE LA LIBERTAD

Carta de sirotilc


Me levante agitada, era media noche, el sueño se convirtió en pesadilla, dentro de este sueño oscuro, vi ángeles mutilados, encadenados en el infierno físico. Ya no pude continuar el descanso, me asome por la ventana, era una noche extraña, la luna se reflejaba mutilada por la sombra, las hojas de los árboles mutiladas por el viento, el sueño se me estaba haciendo obsesión, espere al amanecer que lentamente se unía. Era el día mi aniversario numero 12, se presentaba detallando algunas zonas de mi cuerpo, que crecía, y se moldeaba, evolucionaba para hacerme mujer. Me emocionaba las fases de maduración del físico. Cada día trataba de encontrar detalles en mi, era un proceso hermoso, el estar en contacto, observando los cambios naturales de mi ser. Ese día mis padres me anunciaron que saldríamos temprano hacia el poblado de taugurus. Pensé que se maquinaba una sorpresa por mi cumpleaños por la discreción, y el misterio que reflejaban, no pregunte mas, me duche recorriendo mis manos en mi piel desnuda, sintiendo los cambios que en 12 años había engendrado el tiempo, las satisfacciones eran plenas. Salí del baño, húmeda de alegría, me vestí, y juntos partimos hacia el pueblo, que estaba situado a una hora de camino. Durante el trayecto mis padres pronunciaron mínimos diálogos, los note tensos, y pensativos. Seguimos el camino que presentaba una imagen desértica; con algunos cactus mutilados, secos por la ausencia del agua. La tierra espesa saltaba en los rostros, a causa del viento, tratando de impedir muestro paso, las aves de rapiña, con ecos siniestros, rondaban nuestras cabezas en busca de alimentos, de algún trozo de carne para satisfacer su hambre; ellos anunciaban nuestro camino. Cruzamos una colina rocosa, donde el poblado se asomaba, entre el polvo gris que flotaba fundido con el aire. Descendimos y penetramos los callejones hasta llegar a una casona inmensa; me causaba una rara sensación algunos gritos suaves que brotaban de su interior. Mi padre dio tres golpes en la puerta de madera, al instante nos abrieron y nos invitaban a pasar. Caminamos un pasillo, mi padre se separo de nosotras por unos instantes, siguiendo a la mujer que nos abrió la puerta, espere con mi madre en aquel lugar. Se aproximo un hombre, después de algunos minutos, y nos invito a pasar a un cuarto, entramos, estaba lleno de personas, de mujeres adultas, y mujeres adolescentes. Podría decir que de mi edad, por su aspecto, e inocencia. El silencio invadía esa atmósfera, todas sentadas en fila esperábamos. Después de 20 minutos, un hombre vestido de negro se presenta ante nosotras, y nos anuncia, que la sesión se iniciaría. Sin mas explicación se retiro; dejándonos en la duda. En voz baja le pregunte a mi madre que ocurría, ella sin gestos, y con la cara cubierta, enmudeció, no insistí. Mi intuición aceleraba mi adrenalina, los nervios se despertaban dentro de mi. La mujer que nos abrió la puerta, con rostro sin expresión, hace su presencia en el cuarto, portaba una hoja en las manos, nos mira despectivamente, con sonrisa sarcástica, comienza a anunciar. La primera que entrara es: sirotilc. Al escuchar mi nombre, mi cuerpo sin defensa altero mi ser, excitándolo, me levante, respire profundo y trate de encontrar la calma. La mujer nos guío entre un pasillo, donde la luz era escasa, donde las pisadas marcaban el camino a ese abismo, que se formaba por la exención del lugar, y la oscuridad que se extendía. Mi madre justo atrás de mi, seguía mi sombra. LLegamos a otro cuarto, que soltaba un aroma metálico ,como el de la sangre fresca. Se componía de dos camas de aluminio, y algunos instrumentos quirúrgicos que estaban a la vista. Empecé a formular pensamientos de lo que me esperaba, sin llegar a lo que en verdad me enfrentaría, esperé. En la sala se encontraban dos hombres de negro a los lados de la cama, mi padre frente a la cabecera, con mi madre, a los pies de la cama el segundo hombre de negro, y la mujer a mi costado. Mi padre me da la orden de desnudarme, me dice que será un proceso para no ser condenada al pecado, y a la tentación. No comprendí nada, el temor me devoró, me revelé. La inconsciencia se agito en mi, trate de huir, imploré a mi madre, a mi padre, ellos inmóviles, sólidos e insensibles agachaban sus rostros. En mi intento de escapar, los dos hombres me sujetan, me trasladan junto a la cama, la mujer me desnuda, y me recuestan en contra de mi voluntad. La superficie fría y dolorosa congelaba mi espalda trasmitiendo una sensación fatal en todo mi cuerpo. Mi madre y mi padre me sujetan de las manos, los dos hombres de las piernas. Era imposible de liberarme, mi cuerpo intentaba salvarse, mi llanto, y las palabras se amarraban, se unían, ninguno de mis lamentos causaba efecto ante esos demonios. La mujer se aproxima hacia mi, con una especie de tijeras que sonreían, que brillan por el reflejo de la luz, me mira de tal manera que mi cuerpo hipnotizado, sede ante la fuerza exterior, la miro con piedad, su expresión sin profundidad, sin color, ni sentido; me toma del vientre con la mano izquierda, siento su mano hirviendo, su pulso perfecto, mientras su mano derecha comienza el viaje hacia el objetivo. Un dolor inhumano se desata en mi cuerpo, una sensación vacía se sumerge en mi, un asco, y una agonía encarnan, delirando mi llanto, desmayándome en mi cuerpo. Quede hundida por horas en esa dimensión. Al despertar la ablación del clítoris se había efectuado. La tradición hurta nuestros cuerpos, los mutila eternamente. Desperté cubierta por el dolor interno, y físico, la ausencia se declaraba, permitiendo a la soledad mi crianza. Todas las ilusiones, la fe, y el mismo ,Dios, se aislaron de mi. Me encontraba sola ante un despojo físico, y moral, sola entre un mundo masculino, sin leyes, sin reglas que fortalezcan los principios de la mujer. Estoy agonizando en vida, a causa de la ignorancia, de la violación de la libertad, y del respeto. Me senté en la mesa, por tradición, frente a mí dejaban, la raíz de loto, que servia para olvidar el pasado, y, a un costado posaba una patera, teñida de sangre, ahi se resguardaba el cadáver sacrificado de mi clítoris, lo tome con una de mis manos, con la otra levante la bata blanca que me cubría, lentamente se iban asomando mis piernas, mis muslos, hasta llegar a mi sexo desfigurado, inerte, y muerto, lo mire detenidamente por horas, tratando de injertar mi clítoris, sin resultado. Desesperada cai en el abismo del sufrimiento, sin pensarlo, tome la raíz de loto la mastique, sabiendo el riesgo, pedí un deseo, un milagro; deseaba la reencarnación de mi clítoris, y la reencarnación completa de mi inocencia, en mi alma, en mi cuerpo, asi complementaria las piezas que harían la ilusión de ser una mujer, libre, en busca de la felicidad . sirotilc quedo recostada en la cama metálica, después de comer la raíz entraría al sueño final, esperando el resultado. Al entrar los padres, se percataron de que el cuerpo de sirotilc, estaba inmóvil y silencioso.
Jamás despertaría.


La mutilación de la inocencia, condena a la libertad.
jj.solana

3.9.07

ACOSO

Entre mis ojos infieles
tu cuerpo
en demonio se trasluce
desnudo y estéril
perfecto animal
me devora .

Se crea el contacto
las secreciones de la mirada
infectan al instinto
a la locura insaciable
todos penetran.

Líneas ocultas que se derriten
en tu imagen erótica
la tentación se descalza
rostro inconsciente
donde se deforman
los cantos del instante.

Las secciones de tu sexo
deliran
sin el tacto leproso
sin sentidos
el hambre carnal despierta
las náuseas del placer.

Respiro en gases tus gestos
tus sombras excitadas sin orgasmos
desesperan
por el recorrido doloroso
de la erección.

Inmóvil tu alma se revela
se ausenta excitada
sin las huellas dejadas
por la ropa interior.


Tu cuerpo se condena
a mi peste física
razonas
entre mis pieles
tus aromas se filtran
en descomposición.


Los cuerpos
ebrios de movimiento
se reflejan
exhaustos y con risas

se acompañan al suicidio
suenan que viven

dejan de respirar
sus alientos naufragan
en la humedad del amor.

jj.solana

2.9.07

ABANDONO

Estas dormida
secreta entre tu piel
entre las sombras cansadas
entre el reflejo
infinito de tu desnudes.

Cuerpo que te liberas
en los detalles del arte
liberas el molde eterno del alma.

Se encarnan entre las miradas
los pasos eróticos
que acosan tu geometría.

Secciones de tu intimidad
respiran
la atmósfera animal del amor.

Detalles del tiempo
impregnadas de huellas desesperadas
cerca del abismo donde tu vientre
se forma y se transforma.

Ritmo de tu voz
erótica anestesia
donde el quejido infernal
se esparce por el silencio.

Mortal existes
encadenada al gozo
a la ilusión de la razón
al desequilibrio terminal del sexo.

Mirada que desdoblas
el camino de la forma
el rostro impuro del erotismo.

Boca herida
ausencia del beso
contacto invidente que te alejas
de los cuerpos.

Manos que forman al cuerpo
cuerpo que formas al placer.

Estas interna en sueños
en sueños que crean tu pecado
el pecado de ser mujer.

jj.solana

LA RAZA DE MODIGLIANI

COURBET

Famous Nudes

Convulsiones en el rostro de Van Gogh

Dali Contra El Arte

Convulsiones en el rostro de Picasso