Busque desesperadamente un espejo, lo encontré empañado por el polvo, el tiempo, y por el recuerdo. Lo limpie con un delicado soplido hasta esparcirlo y notar que mi rostro no podía reflejarse en ninguno de sus ángulos. Quede inmóvil por instantes tratando de comprender lo que acontecía en ese momento. Mi pensamiento me aterro y a la vez maquino la idea que me permitió creer que el espejo había envejecido y por esa causa no podía reflejar mas. No digerí del todo esa reflexión; ni permití que la realidad me doblegara; imaginando con ungustia y placer cada detalle de mi rostro que volvía a reflejarse, a existir con nitidez en el espejo. Pase largo tiempo imaginándome y admirándome; hasta que el espejo se quebró. El tiempo recorría su ultima ronda esperando que yo me diera cuenta que ya había muerto.
4.3.09
Recuerdo
Publié par
JORGE SOLANA AGUIRRE
à l'adresse
1:20 p.m.
Libellés : "Somos simples recuerdos" JJ.Solana
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4 comentarios:
Muy hermoso, pero muy desalentador y triste.
El alma también es un espejo, que muchas veces esta cubierto de fino polvo de recuerdos y no deja transparencia de nueva vida.
Un abrazo de mañana madrileña
Gizz
¿Por qué fue encontrado ese espejo? ¿Lo buscabas?
El texto es una delicia.
Abrazos.
Mmmm, qué inmenso placer me ha producido hoy tu lectura, tan lesiva.
Abrazos!
es muy bello y el blog buen arte por demás ... saludos
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