¡Eres un bello cielo de otoño, claro y rosa!
Pero en mí, la tristeza asciende como el mar,
Y en su reflujo deja en mis cansados labios,
El punzante recuerdo de sus limos amargos.
-Se desliza tu mano por mi agotado pecho;
Lo que ella en vano busca, es un hueco asolado
Por las feroces garras que esconde la mujer.
Mi corazón no busques, fue pasto de las fieras.
Ahora es como un palacio saqueado por las turbas,
Donde beben, se matan, se arrancan los cabellos.
-Flota un perfume en torno de tu desnudo cuello!...
¡Tú lo quieres, Belleza, flagelo de las almas!
Con tus ojos de fuego, como fiestas lujosas,
¡Calcina esos despojos que evitaron las fieras!
CHARLES BAUDELAIRE
17.10.07
CONVERSACIÓN
Publié par
JORGE SOLANA AGUIRRE
à l'adresse
10:14 a.m.
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1 comentario:
Los hombres que se han atrevido a mirar de frente a la Belleza, privilegio de los dioses ,han terminado devorando su propia alma, la cumbre en la que habita es un fino alambre de dificil equilibrio al lado de las nubes pero descubriendo el profundo abismo del infierno.
Un saludo.
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