"Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar".

Charles Baudelaire

13.9.08

Tiempo en polvo

Lento y preciso, el maquillaje discurre entre mi rostro; ocultando el cuerpo sólido del tiempo, que con sigilosos pasos conquista y se adhiere depurando los poros sensibles, con sus acidas colonias de: colores, sombras y brillos; que se extienden restaurando los gestos imperfectos de mi piel absorta.


Dormita mi reflejo entre la profundidad endeble del espejo, delineando los movimientos y la erosión; que se refleja intensa, venerando la llegada prematura de la vejez adusta y su encarnación.

9.9.08

Clic para leer articulo sobre: H. Moore



H E N R Y--- M O O R E



Clic para leer poesia de: J.L. Borges

La ausencia
es una respiración muy profunda
que debemos retener por momentos.


8.9.08

DESPERTAR
Dormita
la sombra fósil de tu desnudo
en mi pensamiento
se extiende
ágil se arrastra
hacia la rotación impura de mis ojos
profanando con desconocido tacto
el inmigrante reflejo del cuerpo
que exhuma
del rostro los gestos
y de las manos el precoz movimiento
donde se encarnan y se humectan
integros los sueños y colores
que fermentan la textura nómada
de tu sexo ateo.


5.9.08


La devaluación del pensamiento
y
el comercio del alma.

Clic para leer: El jugador generoso

CHARLES BAUDELAIRE




4.9.08

Tiempo

Sentada, de frente al tocador en completa desnudez, me observo, a través del espejo y sus secretos. Mi imagen y sus formas fermentan minuciosamente al deseo; que se extiende en la atmosfera de la vista, creando una sensación erótica que comienza a deambular de mi mente, a mi cuerpo.

Cierro los ojos lentamente, la luz se pierde, la imaginación funda su reflejo que emerge del espejo, encarnando en mis manos inquietas el tacto, que inicia una larga restauración en el desnudo, descubriendo la existencia y la muerte del placer, en un efímero y corto orgasmo.

Abro los ojos, me miro en el espejo, en esa profundidad comienzo la intensa búsqueda de la inmortalidad del placer.



3.9.08

Consejos a los jovenes literatos

Los preceptos que se van a leer son fruto de la experiencia; la experiencia implica una cierta suma de equivocaciones; y como cada cual las ha cometido –todas o poco menos-, espero que mi experiencia será verificada por la de cada cual ...

Clic sobre el titulo para leer la continuación.



DE LA SUERTE Y DE LA MALA SUERTE EN LOS COMIENZOS
Los jóvenes escritores que hablando de un colega novel dicen con acento matizado de envidia: "¡Ha comenzado bien, ha tenido una suerte loca!", no reflexionan que todo comienzo está siempre precedido y es el resultado de otros veinte comienzos que no se conocen.
... creo más bien que el éxito es, en una proporción aritmética o geométrica, según la fuerza del escritor, el resultado de éxitos anteriores, a menudo invisibles a simple vista. Hay una lenta agregación de éxitos moleculares; pero generaciones espontáneas y milagrosas jamás.
Los que dicen: "Yo tengo mala suerte", son los que todavía no han tenido suficientes éxitos y lo ignoran.
***
Libertad y fatalidad son dos contrarios; vistas de cerca y de lejos son una sola voluntad.
Y es por eso que no hay mala suerte. Si hay mala suerte, es que nos falta algo: ese algo hay que conocerlo y estudiar el juego de las voluntades vecinas para desplazar más fácilmente la circunferencia.
***
II
DE LOS SALARIOS
Por hermosa que sea una casa es ante todo —y antes de que su belleza quede demostrada— tantos metros de frente por tantos de fondo. De igual modo la literatura, que es la materia más inapreciable, es ante todo una serie de columnas escritas; y el arquitecto literario, cuyo sólo nombre no es una probabilidad de beneficio, debe vender a cualquier precio.
Hay jóvenes que dicen: "Ya que esto vale tan poco, ¿para qué tomarse tanto trabajo?" Hubieran podido entregar trabajo del mejor; y en ese caso sólo hubieran sido estafados por la necesidad actual, por la ley de la naturaleza; pero se han estafado a sí mismos. Mal pagados, hubieran podido honrarse con ello; mal pagados, se han deshonrado.
Resumo todo lo que podría escribir sobre este asunto en esta máxima suprema, que entrego a la meditación de todos los filósofos, de todos los historiadores y de todos los hombres de negocios: "¡Sólo es con los buenos sentimientos con los que se llega a la fortuna!"
Los que dicen: "¡Para qué devanarse los sesos por tan poco!" son los mismos que más tarde quieren vender sus libros a doscientos francos el pliego, y rechazados, vuelven al día siguiente a ofrecerlo con cien francos de pérdida.
El hombre razonable es el que dice: "Yo creo que esto vale tanto, porque tengo genio; pero si hay que hacer algunas concesiones, las haré, para tener el honor de ser de los vuestros".
III
DE LAS SIMPATÍAS Y DE LAS ANTIPATÍAS
En amor como en literatura, las simpatías son involuntarias; no obstante, necesitan ser verificadas, y la razón tiene ulteriormente su parte.
Las verdaderas simpatías son excelentes, pues son dos en uno; las falsas son detestables, pues no hacen más que uno, menos la indiferencia primitiva, que vale más que el odio, consecuencia necesaria del engaño y de la desilusión.
Por eso yo admiro y admito la camaradería, siempre que esté fundada en relaciones esenciales de razón y de temperamento. Entonces es una de las santas manifestaciones de la naturaleza, una de las numerosas aplicaciones de ese proverbio sagrado: la unión hace la fuerza.
La misma ley de franqueza y de ingenuidad debe regir las antipatías. Sin embargo, hay gentes que se fabrican así odios como admiraciones, aturdidamente. Y esto es algo muy imprudente; es hacerse de un enemigo, sin beneficio ni provecho. Un golpe fallido no deja por eso de herir al menos en el corazón al rival a quien se le destinaba, sin contar que puede herir a derecha e izquierda a alguno de los testigos del combate.
Un día, durante una lección de esgrima, vino a molestarme un acreedor; yo lo perseguí por la escalera, a golpes de florete. Cuando volví, el maestro de armas, un gigante pacífico que me hubiera tirado al suelo de un soplido, me dijo: "¡Cómo prodiga usted su antipatía! ¡Un poeta! ¡Un filósofo! ¡Ah, que no se diga!" Yo había perdido el tiempo de dos asaltos, estaba sofocado, avergonzado y despreciado por un hombre más, el acreedor, a quien no había podido hacer gran cosa.
En efecto, el odio es un licor precioso, un veneno más caro que el de los Borgia, pues está hecho con nuestra sangre, nuestra salud, nuestro sueño ¡y los dos tercios de nuestro amor! ¡Hay que guardarlo avaramente!

IV
DEL VAPULEO
El vapuleo no debe practicarse más que contra los secuaces del error. Si somos fuertes, nos perdemos atacando a un hombre fuerte; aunque disintamos en algunos puntos, él será siempre de los nuestros en ciertas ocasiones.
Hay dos métodos de vapuleo: en línea curva y en línea recta, que es el camino más corto. (...) La línea curva divierte a la galería, pero no la instruye.
La línea recta... consiste en decir: "El señor X... es un hombre deshonesto y además un imbécil; cosa que voy a probar" -¡y a probarla!-; primero..., segundo..., tercero...etc. Recomiendo este método a quienes tengan fe en la razón y buenos puños.
Un vapuleo fallido es un accidente deplorable, es una flecha que vuelve al punto de partida, o al menos, que nos desgarra la mano al partir; una bala cuyo rebote puede matarnos.
V
DE LOS MÉTODOS DE COMPOSICIÓN
Hoy por hoy hay que producir mucho, de modo que hay que andar de prisa; de modo que hay que apresurarse lentamente; pues es menester que todos los golpes lleguen y que ni un solo toque sea inútil.
Para escribir rápido, hay que haber pensado mucho; haber llevado consigo un tema en el paseo, en el baño, en el restaurante, y casi en casa de la querida. (...)
Cubrir una tela no es cargarla de colores, es esbozar de modo liviano, disponer las masas en tono ligero y transparentes. La tela debe estar cubierta –en espíritu- en el momento en que el escritor toma la pluma para escribir el título.
Se dice que Balzac ennegrece sus manuscritos y sus pruebas de manera fantástica y desordenada. Una novela pasa entonces por una serie de génesis, en los que se dispersa, no sólo la unidad de la frase, sino también la de la obra. Sin duda es este mal método el que da a menudo a su estilo ese no se qué de difuso, de atropellado y de embrollado, que es el único defecto de ese gran historiador.
VI
DEL TRABAJO DIARIO Y DE LA INSPIRACION
(...)
Una alimentación muy sustanciosa, pero regular, es la única cosa necesaria para los escritores fecundos. Decididamente, la inspiración es hermana del trabajo cotidiano. Estos dos contrarios no se excluyen en absoluto, como todos los contrarios que constituyen la naturaleza. La inspiración obedece, como el hombre, como la digestión, como el sueño. (...) Si se consiente en vivir en una contemplación tenaz de la obra futura, el trabajo diario servirá a la inspiración, como una escritura legible sirve para aclarar el pensamiento, y como el pensamiento calmo y poderoso sirve para escribir legiblemente, pues ya pasó el tiempo de la mala letra.
VII
DE LA POESIA
En cuanto a los que se entregan o se han entregado con éxito a la poesía, yo les aconsejo que no la abandonen jamás. La poesía es una de las artes que más reportan; pero es una especie de colocación cuyos intereses sólo se cobran tarde; en compensación, muy crecidos.
Desafío a los envidiosos a que me citen buenos versos que hayan arruinado a un editor.
(...)
¿Por lo demás, qué tiene de sorprendente, puesto que todo hombre sano puede pasarse dos días sin comer, pero nunca sin poesía?
El arte que satisface la necesidad más imperiosa será siempre el más honrado.
VIII
DE LOS ACREEDORES
(...) Que el desorden haya acompañado a veces al genio, lo único que prueba es que el genio es terriblemente fuerte; por desgracia, para muchos jóvenes, ese título expresaba no un accidente, sino una necesidad.
Yo dudo mucho de que Goethe haya tenido acreedores (...). No tengáis acreedores jamás; a lo sumo, haced como si los tuvierais, que es todo lo que puedo permitiros.
IX
DE LAS QUERIDAS
Si quiero acatar la ley de los contrastes, que gobierna el orden moral y el orden físico, me veo obligado a ubicar entre las mujeres peligrosas para los hombres de letras, a la mujer honesta, a la literata y a la actriz; la mujer honesta, porque pertenece necesariamente a dos hombres y es un mediocre pábulo para el alma despótica de un poeta; la literata, porque es un hombre fallido; la actriz, porque está barnizada de literatura y habla en "argot"; en fin, porque no es una mujer en toda la acepción de la palabra, ya que el público le resulta algo más preciosos que el amor.
(...)
Porque todos los verdaderos literatos sienten horror por la literatura en determinados momentos, por eso, yo no admito para ellos –almas libres y orgullosas, espíritus fatigados que siempre necesitan reposar al séptimo día-, más que dos clases posibles de mujeres: las bobas o las mujerzuelas, la olla casera o el amor. –Hermanos, ¿hay necesidad de exponer las razones?
15 de abril de 1846


Los
sueños
transitan
mas
hacia
el futuro
que
hacia
el pasado.

29.8.08

Clic para leer articulo sobre:

EL SIGLO DE CARTIER-BRESSON


CONSEJOS

Despierto dominado por voces extrañas que me consumen.

Me levanto agitado por raros sonidos, diálogos y pensamientos borrosos, me siento a ras de la cama y trato de despertarme por completo de esta pesadilla que me impregna de miedo, y frío, hasta descontrolarme.
Me sumerjo en el cansancio y me pierdo profundamente en una voz desconocida.

Me dirijo al armario, abro el primer cajón y tomo el revólver envuelto en un pañuelo negro, extiendo el pañuelo en mi mano derecha que tiembla, lo desato sin precisión, emergiendo el brillo del metal al entrar en contacto con el destello lunar, simulando una sonrisa, un reflejo que se delata entre la oscuridad fermentada tras el ventanal. Aseguro el arma entre mis dedos tullidos por el invierno, el frío del revolver me exalta los nervios que despiertan mi tacto fundido fuertemente entre la culata y el tambor, que se injertan entre mis manos desconocidas que transpiran, tiemblan, esperando la señal.

Salgo de la recamara con pasos que se sumergen en la madera, recorro un largo pasillo con escasas luces que deforman mi sombra entre los muros, me detengo aterrado, no comprendo la situación, una fuerza interna me guía, me controla.

Observo y localizo en silencio el punto del encuentro, el sitio donde se llevara a cabo el impacto.

Mi mente dormita en el suicidio; en esa idea magnética que lentamente me destruye, asfixiando mi realidad.

Llego al lugar, mis pulsaciones discurren anunciando la tragedia. Elevo lentamente las manos en desequilibrio y observo fijamente como el revólver se desplaza entre mis ojos sin orbita, fijos en el abismo, en la hipnótica voz desconocida que me condena, me tortura, e insiste en terminar el proceso hacia la inmortalidad.

Respiro mi aliento agitado, mi boca reseca trata de acallar las voces que se repiten constantemente. La desesperación desemboca en mi mente, en mi cuerpo frágil e indefenso que transpira y, en donde se percibe un inquilino que vence mis defensas, encarnando los demonios en mi existencia.

En los escasos momentos de lucidez, la razón me regresa presentando un escenario doloroso, de sueños suicidas que intento desprender de mi ser.

La voz regresa más intensa, se escurre entre mis oídos, daña nuevamente mi tranquilidad.

El silencio se extiende, el temor vence mis sentidos, quedo estático, frente a frente conmigo mismo, el eco sigiloso sigue la corriente de la voz que nuevamente me seduce, instantes después tiro del gatillo, el silencio es desplazado por un fuerte estruendo, el olor a pólvora se libera en toda la sala, el espejo se quiebra multiplicándose en miles de fragmentos, el cuerpo que se refleja cae rápidamente, se pierde frente a mí, generando un vacío, una ausencia, donde mi imagen no se reflejara jamás. Esta noche he sobrevivido a la voz, y seré libre por instantes, antes de un nuevo reencuentro.

28.8.08

Clic para leer articulo sobre:

EL ARTE COMO SIGNIFICADO

26.8.08

Clic para leer: Un Ladron Honrado

Fedor Dostoiewski

Somos
consumidores
de sueños fragiles.

24.8.08

"La libertad no esta en las armas;

la libertad esta en el dedo que roza el gatillo del arma."

22.8.08

Clic para leer: La Misa del Ateo

Honorato de Balzac

21.8.08

"El recuerdo es una anestesia dolorosa."

20.8.08

R.I.P

Tu cuerpo
abecedario de sueños
de rimas y prosas
que desfilan entre tu alma
donde se tiñe el desnudo de la imaginación.

Libres tus manos
entre la mímica de las letras
que narran el lenguaje
el eco escrito de la inmortalidad.

De tus ojos emerge la tinta
que emboza a la palabra
sigilosa silueta
de sombras y reflejos
que recorren la cuartilla.

Entre tus pasos versan
la crucifixión y reencarnación
de la palabra
de la poesía.
JJ.Solana

18.8.08

Clic para leer: ULISES

JAMES JOYCE

16.8.08

JUSTO




Respiro con dificultad el aliento de algunos colores que hurto de la naturaleza, imagino que nutren mi mente, cuerpo y alma con sus brillantes y opacos tintes; que sigilosamente son capturados por mis ojos doblegados por la luz y el recuerdo.

Mastico las líneas y las sombras que forman jugosos paisajes en mi estomago, calmando por instante el hambre y el dolor que deambulan sobrios.

Bebo del movimiento, de la geometría que sacian mi garganta erosionada por la sed.

Me abrigo del invierno con la imaginación que se deteriora en mi cuerpo; exiliando a la enfermedad mental y la espiritual.

Sueño, solo sueño despierto que mi reflejo se filtre en un óleo, donde existiré, donde el hambre desaparecerá y el color sobrevivirá al acoso estéril de la realidad.


Equivoca la dirección del tiempo que arrastra prematuramente la miseria hacia mi existencia. JJ.Solana

Clic para leer: Cartas desde la locura

VINCENT VAN GOGH

14.8.08

Restauramos el cuerpo para recibir a los sueños que vienen exhaustos.

JJ.Solana

6.8.08

Clic para leer obras de:Jorge L. Borges

CONSTRUCCION

Esperamos entre espejos
que el tiempo nos erosione
los cuerpos
con desnudos falsificados.

Que la transpiración nos rastree la piel
hasta asfixiarla de sombras coherentes.

Contemplamos la luz apócrifa
que nos descubre
dócil nos decora
con colores serenos y largos sueños.

Respiramos nuestros alientos
absortos
que trasplantan símbolos
a nuestros labios mutantes

Nos observamos
tallando delicadamente en la mirada
la lisura de nuestros desnudos.

Se envuelve la agonía en el tacto salobre
que evoluciona con apetito entre los sexos.

Dialogamos con el movimiento
que verte gestos y gemidos tenues.

Oscila la noche
regresa endeble
atónita marea de estelas que nos ocultan
entre sus sabanas
entre el silencio.

Humedad que cercena nuestros pensamientos
con la mecánica armadura que asevera el deseo
que dicta la llegada impuntual del alma
al féretro
al cuerpo enlutado por el amor.

5.8.08

VIDA INTERIOR


El alma puede discurrir libremente hacia el exterior del cuerpo; cuando el ser humano invoque e inicie, una o varias representaciones del arte.

La creación artística y sus diversas técnicas, permiten desligar la mente del cuerpo, y exponer : en la piedra, en la hoja, en la tela, etc. El reflejo del alma en el arte.

Las diferentes razas del alma emergen con distintas identidades, exiliando con talento el método preciso de la expresión y del conocimiento, descubriendo por medio del sentido ocular, el alma en su máxima expresión.

"La construcción del alma en el plano del arte."

31.7.08

Clic para leer articulo sobre: Van Gogh

30.7.08

CAZA DEL SUEÑO

Desperar sin recordar el sueño, buscarlo desesperadamente: entre el aliento fétido, entre los cabellos desordenados, entre las manos tullidas y deformes, frente a un espejo desgastado y estéril, entre mi sombra sin desnudes y sonámbula, entre los parpados antiguos y arrugados, en la palabra asfixiante, entre las sabanas percudidas por mis movimientos, entre mi transpiración escasa y salina, en el tacto rudo e inquieto, en el aire espeso y caliente, en mi respiración desafinada y sonora, en el movimiento lento. Sin encontrarlo.

Cansado por la búsqueda del sueño, me interno nuevamente entre la oscuridad de los ojos al cerrar los parpados, me concentro y vuelvo a dormir para volver a soñar, para volver a existir.

Al despertar pierdo el sentido de la vida

Clic para leer: Los Tres Maestros


STEFAN ZWEIG

LA RAZA DE MODIGLIANI

COURBET

Famous Nudes

Convulsiones en el rostro de Van Gogh

Dali Contra El Arte

Convulsiones en el rostro de Picasso